Es este un sistema casi fuera de uso en motores de moderna concepcion, usandose en algunos modelos que propulsan motos de tipo Custom.
El arbol en el carter requiere incorporar varillas que tranfieran el movimiento a la culata, lo que hace al sistema ruidoso, poco exacto, afectado por demasiadas inercias y, en definitiva, anticuado para las exigencias actuales.
Si bien hay ejemplos en la historia de la motocicleta de motores con arbol en el carter mandado por engranajes, por correa dentada y por cadena. Cuando el mando es por engranajes, es habitual desdoblar en 2 el arbol, y colocar 2 ruedas dentadas acopladas al engranaje del extremo del cigüeñal, con marcas en los 3 para ser enfrentados en el calado.
En este sistema es normal distinguir las marcas de los arboles de escape y admision, como asi tambien sus marcas correspondientes en el cigüeñal. En algunos otros casos uno de los arboles se conecta al cigüeñal y al otro arbol, siendo doble la marca en el engranaje del arbol puente.
Un ejemplo de estos sistemas son los dibujados en la figura superior, siendo mandados directamente por el cigüeñal C en el caso de la derecha y haciendo de puente el de escape E en el de la izquierda.
Cuando el mando se diseña por cadena o por correa, lo normal es un arbol unico, que recolecta las levas de escape y admision.
En estos 2 casos, se marcan las ruedas que alojaran a la cadena o a la correa y el carter, colocandose estas cuando las marcas coinciden.
No es dificil notar en estas disposiciones de motor que los engranajes de los arboles A y B tienen el doble de dientes que los del cigüeñal C, con la finalidad de conseguir que aquellos giren a la mitad de revoluciones que este.
Esta disposicion puede observarse en la figura izquierda.