Lo que siempre provoca es una disminucion en las prestaciones y Un aumento en el consumo.
Si el motor se calienta en exceso una vez descartado el fallo del sistema de vigilancia en si, convendra repasar los puntos siguientes a la mayor brevedad posible, pues el sobrecalentamiento es siempre perjudicial para el motor y puede provocar consecuencias como el deterioro de la junta de culata o, en el peor de los casos, el gripaje.
Primeramente ha de comprobarse el nivel del refrigerante en el bote de expansion. Si esta bajo, no generalmente es causa suficiente de calentamiento; si esta vacio, no bastara con rellenarlo, pues la falta de liquido puede ser lluperior al contenido del mismo. En tal caso se procedera al relleno del circuito abriendo el tapon del radiador y rellenandolo por completo y purgando convenientemente las burbujas de los manguitos. Una vez hecho ssto, hay que probar el funcionamiento de nuevo de el motor. Si el fallo se repite, es imprescindible localizar el camino por el que se pierde el agua.
El agua del circuito puede perderse por una fuga visible (manguito viejo o deteriorado, abrazadera floja, radiador perforado), aunque algunas fugas solo se aprecian con el motor bien caliente (bomba que pierde por el sobrante de la empaquetadura). Si la perdida se produce por el bote de expansion de forma brusca (el motor tira el agua), la causa probable es un termostato agarrotado, que es necesario cambiar, o una junta de culata con fugas, que aumenta la presion del sistema, abriendo la valvula del tapon.
La forma segura de corroborar si el fallo se debe al termostato es retirarlo y hacer funcionar el motor sin el. Si ya no se calienta, su defecto es seguro. Una manera mas sencilla es colocar la mano, abrazando el manguito situado a la salida del termostato durante la fase de calentamiento de el motor: cuando se abre, la temperatura sube bruscamente, de forma que habra que retirarla. Por lo tanto si cuando la aguja de la temperatura llega al punto de calentamiento normal o incluso lo supera, no se advierte por el calor que el termostato se abre, habra que sustituirlo.
Finalmente, si la moto se calienta en los atascos y no lo hace en carretera abierta, el fallo estara en el electroventilador o en el termocontacto, aunque lo mas probable es que sea en este ultimo. Como solucion de emergencia, se puentean los terminales que llegan a el si son 2 o se le conecta a masa si es un unico cable, el que recibe del ventilador. Con esta operacion, el ventilador funciona de forma continua. Esto vale tambien como comprobacion de su fallo. Si hecho esto, el motor no se calienta tras varios minutos al ralenti, el fallo es ese. En tal caso, se dice que el ventilador no salta o no se dispara. Tambien puede hacerse la comprobacion, arrancando el motor desde frio, y dejandolo al ralenti varios minutos. Si, una vez caliente, puede observase no se pone en marcha, se procede segun se ha explicado.
Finalmente si se desmonta el sistema, se puede corroborar el funcionamiento del termocontacto F, introduciendo su captador en agua B, calentandolo con una llama A, y comprobando la temperatura en que salta el contacto con ayuda de un termometro E y un circuito auxiliar compuesto por un polimetro C, con sus 2 terminales D como puede observarse en la figura derecha.
En cuanto a las consecuencias de un calentamiento inadvertido, van desde alguna inapreciable, hasta un gripaje de el motor, pasando por la destruccion de la junta de culata. Los casos extremos son poco corrientes y facilmente identificables. En cuanto al tercero, puede manifestarse de diversas maneras: una es que el motor tire el agua cuando se circula a alto regimen (pasa la compresion al circuito); otra, es que el agua de refrigeracion se ensucie (pasa aceite al agua); una tercera es que el motor consuma agua, o eche vapor blanco por el escape (el agua pasa a los cilindros). Finalmente que se forme una pasta blanca o emulsion en el tapon del aceite (pasa agua al aceite). Uno o varios de estos sintomas, acompañados de la falta de potencia, revelaran que es necesario levantar la culata para sustituir la junta y, en caso necesario, planificarla. Ante todo, lo fundamental es localizar el origen del problema, para impedir que, una vez reparada la junta, se repita la averia.
Un defectuoso funcionamiento del sistema provocado por liquido en mal estado, suciedad o taponamiento del radiador y perdida de presion en la bomba entre otros, provoca generalmente una temperatura de funcionamiento algo o muy superior a la normal.