La función de ésta es generar en los motores a nafta la ignición necesaria de la mezcla en la cámara de combustión gracias a la generación de una chispa eléctrica en la bujía, pudiéndonos encontrar una gran variedad de tipos, tamaños y potencia. Fabricada con una gran tecnificación en porcelana y elementos metálicos las bujías deben aislar la corriente de miles de volts de el salto de voltaje necesario para prender la mezcla.
Su estructura se basa en un electrodo central alejado de el cuerpo de la bujía con un aislante fabricado la mayoría de las veces de porcelana, otro electrodo en el cuerpo de la bujía para mantener una distancia pequeña con el electrodo central, pudiéndose encontrar bujías con mas de un electrodo. En la sección de abajo está un metal roscado para posibilitar su enroscado en la culata.
La bujía debe mantener un flujo de calor constante o sino se generaría un pre-encendido en la cámara, lo que sucede cuando se genera la ignición por demasiado calor antes de que la ignición fuese generada por la chispa de la bujía, un aspecto muy importante ya que el preencendido deteriora las bujías además de provocar otros daños en el motor.
En cuanto a sus tipos podemos encontrar bujías frías o de grado térmico alto, bujias calientes de bajo grado térmico.