Ese sensor se encarga de controlar la operación de la bobina de ignición valiéndose de los cambios de voltaje generados en la bobina de ignición primaria.
La bobina primaria es energizada al conducir la ECM potencia dentro de la bobina, cuando es apagada la energía en bobina primaria un pico de voltaje es generado en ésta, siendo el sensor de fallo de ignición el encargado de supervisar ese pico de voltaje como así también la operación de la bobina. Este sensor posee 4 terminales, uno de 12 voltios de energía, uno de tierra, otro de 12 voltios de salida para suministrar energía hacia la bobina de ignición y uno de señal. La comprobación de este sensor implica chequear el voltaje y la onda de cada terminal.
Sensor de oxígeno
Este sensor se encuentra en el tubo de escape antes del convertidor catalizador, reaccionando este sensor al contenido de aire presente en el sistema de escape, información que es usada por la ECM para controlas la cantidad de aire y combustible usados.
Este sensor posee un elemento de calentador para lograr unos 600 grados centígrados en el sensor, la cual constituye la temperatura de funcionamiento óptima del sensor de oxígeno, estando su piso de operación en los 300 grados.Existen 2 tipos de sensores de oxígeno, el sensor de oxígeno de Zirconia y el de Titania, el primero genera un voltaje muy bajo dependiendo de las condiciones de los gases de escape (de 0.2 para mezcla pobre a 0,8 voltios que indica en cambio la presencia de una mezcla rica), posee 4 terminales, 2 destinados al calentador de el sensor y los otros para el sensor, uno de señal y otro de tierra.