En motores dotados de un unico arbol en culata, se han usado todos los actuales sistemas de mando y alguno ya fuera de uso. Lo mas habitual en tiempos actuales es el uso de cadena y tensor, pero hay casos con cascada de engranajes, correa dentada, arbol y grupos conicos, e incluso (totalmente fuera de uso) por doble biela.
Si se ha de calar un arbol mandado por cadena como se muestra en la figura izquierda, se encontrara una marca en el carter C, otra en la culata ?, una mas en la rueda dentada del arbol A y una ultima en la rueda R correspondiente al cigüeñal.
Entonces se procede a mover el arbol de levas en el sentido de trabajo del mismo, pero sin haber engranado aun la cadena, y habiendo comprobado que el piston no se encuentra en punto muerto superior
Se gira hasta enfrentar las marcas del arbol y la culata y, con la bujia extraida, se gira el cigüeñal hasta enfrentar su marca con la del carter.
Es absolutamente importante recordar que no todos los motores giran en el mismo sentido, indicando el tensor en los casos con cadena el sentido mas convencional —que es el contrario al giro de un reloj si se mira el cigüeñal desde el lado izquierdo— cuando esta situado en el lado de la admision. En los casos de giro al reves, el tensor esta por el lado del escape. Con ambas ruedas dentadas, y asi arbol y cigüeñal, bien encontrados respecto a sus marcas, se engrana la cadena de forma que quede tensada por el lado opuesto al tensor. Se pone el tensor en su alojamiento (previamente bloqueado y sin tension, para liberarlo una vez instalado] y, la precaucion lo aconseja, se debe comprobar, que el calado es adecuado girando a mano el cigüeñal antes de seguir adelante.
En caso de correa dentada, el proceso se repite exactamente, siendo validas para este sistema todas las apreciaciones hechas en el caso de la cadena, salvo las logicas diferencias en sus tensores.
Cuando el motor incorpore mando por arbol A y engranajes conicos C y D como se muestra en la figura derecha, el proceso recuerda los casos anteriores en las 4 marcas, que ahora pueden encuentrarse en carter, culata, grupo conico del cigüeñal y grupo conico del arbol de levas. Se busca en el arbol la coincidencia de marcas con la culata teniendo sin engranar aun el eje rey o arbol de mando. Se habra comprobado previamente que el piston no se encuentra en punto muerto superior, con la finalidad de no doblar las valvulas al girar el arbol. Con el arbol ya en su lugar, se mueve el cigüeñal hasta hacer coincidir su marca con la del carter, y se instala el arbol de mando. Debe verificarse, imperativamente, que el motor gira a mano sin tropiezos antes de montar todo para arrancar.
Si el mando del arbol de levas se efectua por medio de una cascada de engranajes como se muestra en la figura izquierda, el proceso es, una vez mas, el mismo. En este caso, pueden encuentrarse en el cigüeñal C y el arbol A unos engranajes convencionales B y D —en lugar de conicos— con sus marcas correspondientes. Se siguen los mismos pasos que si de un arbol con grupos conicos se tratara, y, cuando todas las marcas coincidan, se intercalan los engranajes locos que transmitiran el movimiento.
Se ha podido constatar facilmente que hay 2 o 3 normas basicas comunes a todos los sistemas y que no se deben olvidar nunca.
Mover el cigüeñal sin corroborar que no hay valvulas pisadas es muy arriesgado, y la probabilidad de producir una averia considerable aumenta con el numero de cilindros de el motor.
Del mismo modo pasa con el giro indiscriminado del arbol de levas, pues, si el piston se encuentra en el punto mas alto de su carrera, las valvulas toparan con el sin ninguna duda.