En una segunda fase, se necesita evacuar el calor recogido por el aceite de las piezas internas de el motor Para eso la solucion mas corriente se basa en la adopcion de un intercambiador aceite-aire, conocido como radiador de aceite.
En la figura superior esta representado uno de ellos. De constitucion parecido a uno de agua, aunque de dimensiones inferiores, carece de termostato de regulacion, salvo algunos casos en los que si lo emplean.
El hecho de tener menor tamaño se debe a su mejor rendimiento respecto de uno de agua, ya que este es proporcional a la diferencia de temperaturas de entrada de los fluidos caliente y frio. Como el aceite esta normalmente a temperaturas mucho mas altas que el agua (en torno a los 150°C], resulta que esta diferencia con la temperatura ambiente triplica el rendimiento, lo cual lleva a una superficie necesaria mucho menor.
Tampoco le es ajeno el hecho de que, como ya se ha dicho, la labor del aceite en la refrigeracion generalmente es meramente auxiliar.
Ademas es destacable que, en sus origenes, la finalidad de la colocacion de radiadores de aceite, era solamente la de impedir que este perdiera sus propiedades al aumentar mucho su temperatura, en un uso intensivo de la moto, aunque para esto bastaba en principio con aumentar la cantidad que el carter contenia.