La mision del aceite como refrigerante de los elementos internos de el motor se circunscribe solamente a los motores de 4 tiempos. Al ser impulsado por la bomba de engrase, recorre todas aquellas zonas donde la lubricacion es necesaria. A la vez, refrigera elementos como las valvulas y sus asientos al pasar por la culata, donde baña en la practica toda su extension. Tambien lo hace con los cilindros y pistones a traves de la niebla que, creada por el rapido movimiento de las piezas internas de el motor, inunda todo su interior. El destino final del aceite caliente es el fondo del carter, a donde cae por gravedad y es succionado de nuevo por la bomba.
En realidad, el aceite no se podria considerar como fluido refrigerante o intermediario entre motor y aire exterior, si no realizase un intercambio real de calor con este ultimo. En motores tradicionales de 4 tiempos, esto se conseguia en cierto modo al estar dotado el carter inferior de aletas de refrigeracion fundidas en su mismo material. Hoy en dia los motores cuentan con sistemas especificos de intercambio de calor entre aceite y piezas internas y entre aceite y el entorno, de modo directo o indirecto.
Los sistemas que responsabilizan al aceite de una parte de la funcion de refrigeracion son actualmente imprescindibles en motores de medias y altas prestaciones, habiendo multiples versiones y sistemas particulares.
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